De la economía novohispana a los primeros intentos de desarrollo económico independiente

Para comenzar: ¿de qué se ocupa la historia económica?

Las formas de producción de bienes y servicios, la generación y distribución de la riqueza, y la organización del trabajo de una sociedad, son asuntos que estudia la historia económica. Gracias a ésta conocemos qué actividades de producción se han desarrollado a través del tiempo, con qué recursos y tecnologías, en qué cantidades, por quiénes y a favor de quiénes. Aún más, podemos identificar cómo éstos aspectos han influido en la situación económica actual de un país, región o comunidad y cuál podría ser su trayectoria en el futuro inmediato.

La sociedad produce por varias razones: para subsistir; obtener ganancias y generar riqueza; modernizar las condiciones materiales o de infraestructura y tecnología, o mejorar las condiciones de vida de sus integrantes. Uno o más de estos objetivos han estado presentes en la historia económica de México, desde las culturas del México Antiguo o Prehispánico hasta nuestros días. Para lograrlo, los gobiernos han implementado políticas, proyectos y acciones como los que estudiarás en esta unidad. ¿Para qué te serviría saber de estos asuntos? ¿Qué aspectos de tu país crees que podrías comprender con base en la historia económica de México?

De la economía en el México Antiguo a la inserción en el mercado mundial bajo el dominio español

Economía en el México Antiguo

Las primeras huellas de la economía en nuestro país se remontan al periodo del México Antiguo, también conocido como México prehispánico. El territorio no era aún una nación; era el asentamiento de culturas diversas, con diferentes grados de desarrollo, para cuyo estudio suele dividirse en tres áreas culturales: Aridamérica habitada por culturas de cazadores-recolectores, nómadas y seminómadas; Oasisamérica, poblada por culturas agrícolas, en un momento posterior a las de Mesoamérica. Previo a la conquista de México, Mesoamérica, era el área cultural con más años de sedentarización y con mayor población, perteneciente a diversas culturas, entre las cuales tenemos la de los purépechas o tarascos, toltecas, nahuas, totonacas, zapotecas, mixtecas, mayas y mexicas, entre otros.

Imagen de ShaawGlees, Wikimedia Commons

Las culturas mesoamericanas compartieron elementos culturales comunes entre 2500 a. C. y 1521 d. C. En lo que toca a la economía, se caracterizaron por practicar la agricultura, la pesca, la alfarería, la textilería, la cestería, y el comercio basado en el trueque o, en algunos casos, en el uso del cacao como moneda. Lograron establecer importantes redes comerciales, incluso con las culturas de Oasisamérica (500 a. C. – 1500 d. C.); eran redes para el intercambio de plumas de aves preciosas, conchas, cacao, obsidiana, mantas de algodón, etc.

Las culturas del México Antiguo desarrollaron su economía con base en la fuerza humana, pues no contaban con animales de carga, ni máquinas; sus instrumentos de trabajo estaban hechos con madera, hueso, o piedra y sus técnicas de cultivo variaron según la región, en el caso de Oasisamérica y Mesoamérica. En ésta última se conformó una economía más compleja, con diversas formas de propiedad y cultivo de la tierra, así como de la organización del trabajo. Las más conocidas son las de los mexicas, quienes a inicios del siglo XVI tenían bajo su control a gran parte de las culturas mesoamericanas y de las cuales obtuvieron muchos de sus recursos para subsistir, mediante el cobro de tributos en especie.

Observa detenidamente la siguiente reproducción del mural “El tianguis de Tlatelolco” (1942) de Diego Rivera. ¿Qué comercian? ¿Con qué actividades se asocian los productos que intercambian?

Diego Rivera. El tianguis de Tlatelolco, 1942. Imagen de Xenophon, Wikimedia Commons

De la economía en el México Antiguo a la inserción en el mercado mundial bajo el dominio español

Economía en la Nueva España

La economía del México Antiguo se transformó profundamente a raíz de la conquista española, simbolizada en la caída de México-Tenochtitlan (1521), el centro político de los mexicas. Gradualmente, los españoles implementaron en el territorio, al que denominaron Nueva España, otras actividades económicas, con herramientas de trabajo hechas a base de metal; introdujeron el ganado caballar, vacuno,  porcino, bovino; nuevas plantas de cultivo (caña de azúcar, café, trigo, etc.); otras técnicas de producción y formas de organización del trabajo y la propiedad; un nuevo sistema de cobro de impuestos, además de la moneda de metal, como moneda de cambio. 

La de la Nueva España fue una economía basada en el mercantilismo, política impuesta por la Corona Española con la finalidad de acumular metales, pues se creía que esto era la principal fuente y signo de riqueza de un país; por esta razón se dispusieron iniciativas y restricciones como las que se enuncian en el siguiente esquema:

Economía en la Nueva España: iniciativas y restricciones.

Éstas y otras iniciativas y restricciones, además de situaciones relacionadas con la organización de la propiedad y el trabajo, a la larga propiciaron un crecimiento parcial y desigual, a pesar de la inserción de la Nueva España en el mercado mundial, pues se convirtió en una de las principales productoras y proveedoras de la plata que circuló en ese entonces, sobre todo en Asia y Europa. La minería y el comercio dinamizaron algunas regiones de la Nueva España, sobre todo alrededor de los yacimientos en explotación, pero fue en beneficio de unos cuantos, descuidando otras actividades, además del desarrollo de la infraestructura necesaria para modernizar la economía en general y diversificar la producción.
A mediados del siglo XVIII, la Corona impulsó las llamadas reformas borbónicas en el ámbito político, administrativo y económico; esto, con la finalidad de aumentar sus ingresos, fortalecer el poder central y mejorar la administración de sus reinos en España y América. En Nueva España, y en lo que toca a la economía, dispuso las siguientes medidas:

Disposiciones económicas en el contexto de las Reformas Borbónicas.

Los resultados se tradujeron sí, en el aumento de los ingresos fiscales, de la producción minera y la actividad comercial, pero a favor de la Corona y de los peninsulares; fue un crecimiento desigual que ocasionó la inconformidad de los criollos, por no recibir los mismos beneficios; de igual modo, provocó el rechazo de quienes habían sido afectados en el poder que habían logrado desarrollar a nivel local. Tal es el escenario en el que comenzaron a agudizarse las contradictorias condiciones que harían estallar la guerra de independencia en 1810. 

¿Qué aspectos de los estudiados hasta este momento recuperarías para distinguir las diferencias y la relevancia histórica de las economías prehispánica y novohispana?

Actividad H5P

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