Inmigrantes en la sociedad mexicana por épocas históricas

Migración, poblamiento y dinámica social

Cultura y Migración, Imagen de storyset. Freepik

“[…] el término “migración” forma parte del más amplio de movilidad geográfica o espacial y se refiere al desplazamiento de una persona o de un grupo de personas desde un lugar a otro, permitiendo un cambio temporal o definitivo de residencia habitual. Es un proceso propio del género humano y sus orígenes se remontan al origen mismo del hombre […].

Las migraciones son de diverso tipo, al igual que sus causas y repercusiones. Las clasificaciones se diversifican con base en criterios como la duración, el espacio, la intencionalidad, la condición de los migrantes, etc. En este apartado haremos referencia a procesos de inmigración, migración interna y emigración, considerando el espacio de desplazamiento.

En lo que toca al término “poblamiento”, este se emplea para referirnos a la acción de ocupar un territorio más o menos libre, o a la manera en cómo un territorio es ocupado; abarca situaciones como el poblamiento rural y urbano, el sobrepoblamiento, el subpoblamiento y el poblamiento continuo o discontinuo, entre otras, cuyas causas y características se vinculan con los procesos migratorios, con la dinámica interna propia de una población autóctona, o con los procesos económicos de una sociedad.”   

Vázquez, E. (2019). Guía cuaderno de trabajo de Historia de México II. México: ENP/UNAM, p. 57

Actualmente existen dos perspectivas antagónicas a nivel mundial sobre el fenómeno migratorio que evalúan su impacto sobre las sociedades, incluyendo los efectos positivos y negativos que producen. 

La primera plantea una política de restricción migratoria de los gobiernos para evitar flujos migratorios no deseados, a través de acciones como controles migratorios, represión, persecución, exclusión y discriminación, entre otras más. Con ello se busca imponer un sistema de inmigración selectiva de acuerdo con las necesidades inmediatas, por ejemplo de científicos, tecnólogos y especialistas; o bien para cubrir cierto tipo de puestos de trabajo. Algunos países que han aplicado esta política son, por ejemplo, Estados Unidos, Canadá. Australia, España o Noruega.

La segunda aborda el problema de manera más flexible y  propone la libre circulación de los migrantes, el asentamiento de las personas, el respeto a los derechos humanos y la igualdad de derechos sin importar la nacionalidad. Dicha perspectiva parte de una concepción que valora a las personas, las relaciones humanas, la socialización  y el respeto a la alteridad.

Refugiados migrando-gente migrantes.
Imagen de 497608,  Pixabay.

Los flujos migratorios producen distintas consecuencias políticas, económicas y sociales entre el país de origen y el país receptor. En el país de origen disminuye el conflicto social y el descontento político cuando un porcentaje de la población productiva decide emigrar al disminuir los niveles de desocupación, dando mayores posibilidades de ingreso al mercado de trabajo nacional al resto. Para algunos autores la emigración de recursos humanos, particularmente los que están calificados, es solo un proceso de circulación de capital humano que permite una asignación más eficiente de los mismos en el ámbito mundial, mientras que otras posturas señalan que la pérdida de población deriva en una disminución del consumo en economías cuyo potencial de desarrollo depende del crecimiento de su mercado interno. Otros efectos positivos son los intercambios comerciales que logran desarrollarse así como las remesas o envío de dinero excedente que los migrantes generan en el país receptor para aquéllos que se quedan, lo que las convierte sobre todo en un complemento del ingreso familiar para las familias más necesitadas y solo en ocasiones en la posibilidad de algunas inversiones que logran detonar actividades económicas locales. Su fragmentación y carácter privado impide, de hecho, utilizarlas a nivel gubernamental para impulsar políticas sociales de gran alcance. 

Entre los efectos negativos de la emigración se pueden señalar la pérdida de población económicamente activa, el envejecimiento de las comunidades por la salida de jóvenes, la merma de recursos humanos calificados (que en países pobres puede constituir un serio obstáculo para su desarrollo y resulta, de hecho, en una transferencia que los países en desarrollo estarían efectuando a los países receptores), así como la fragmentación familiar y los problemas psicosociales, personales y emocionales que aquélla produce.

Por su parte, en el país receptor los movimientos migratorios provocan, con frecuencia, situaciones de conflicto. El incremento de la competencia laboral, los nuevos espacios de pobreza, la xenofobia, el racismo y la discriminación, son algunos de los problemas que suelen aparecer. Igualmente se puede mencionar el problema de la integración y adaptación de los inmigrantes al país receptor, agravado por la ausencia de políticas sociales y demográficas coherentes por parte de los gobiernos para afrontar los problemas de la migración. Así, por ejemplo, se puede observar el impacto negativo que los movimientos migratorios generan sobre los sistemas de salud, los servicios públicos, la vivienda, y otros ámbitos semejantes. Además, los sueldos que perciben los migrantes suelen ser bajos y sus condiciones laborales de sobreexplotación, porque los empleadores aprovechan su condición de ilegalidad y su desamparo jurídico para hacerlos trabajar más horas o no pagar lo acordado, reteniendo documentos para que no se quejen ni se vayan. En esta situación les son negados sus derechos laborales, son amenazados con la deportación, no son declarados fiscalmente y tampoco se les incluye en los programas de seguridad social, lo que permite a los empleadores evadir el pago de impuestos. No menos importante son las dificultades que enfrentan para su integración cultural y los obstáculos legales que les impiden capacitarse e integrarse a la sociedad. 

Algunos efectos positivos que se pueden citar sobre la inmigración son la incorporación de mano de obra, el incremento del consumo, el pago de impuestos, la creación de nuevos establecimientos económicos que generan empleos, el rejuvenecimiento poblacional y la llegada de recursos humanos calificados que aportan sus conocimientos y trabajo a la sociedad. Adicionalmente, se debe considerar el valor agregado que supone para el país receptor el enriquecimiento de su diversidad social y cultural, de los sistemas democráticos (a partir de un replanteamiento de las ideas, valores y actitudes sobre su esencia y la dignidad humana para todas las personas), así como del combate y búsqueda de soluciones a la injusticia social que sufren los migrantes tanto en los países receptores como en los de origen.     

Las inmigraciones a partir de la Conquista: presencias y aportaciones a la sociedad mexicana contemporánea

A lo largo de la historia de México pueden observarse distintos y múltiples movimientos de poblaciones que comienzan ya en la llamada Etapa Lítica (Prehistoria Mexicana, 30 mil a 2500 a.C.) con la llegada de los primeros grupos humanos al actual territorio nacional, procedentes de otros continentes (principalmente desde el Noreste de Asia), y que continuaron con las migraciones de diversos grupos prehispánicos y la posterior invasión española que produjo, a su vez, la llegada de otras etnias originarias de distintas partes del mundo al espacio geográfico que hoy es nuestro país. Igualmente, pueden observarse numerosas inmigraciones modernas que ocurrieron en México desde la Consumación de la Independencia hasta el presente, todas ellas, al igual que las anteriores, generadoras de procesos altamente significativos de cambio social y cultural producto de la llegada, convivencia, mezcla e integración de grupos de inmigrantes a la población nacional que terminaron por conformar a la sociedad mexicana como una colectividad que posee, desde sus orígenes, una amplia y profunda diversidad étnica y cultural de la que todos nosotros somos parte. 

Te dejamos el siguiente glosario para que tengas claros los conceptos que se abordan en el tema.

Fuentes de consulta:

Aruj, R. (2008). Causas, consecuencias, efectos e impacto de las migraciones en Latinoamérica. Papeles de población, Vol. 14(55), pp. 95-116.

Eudave, I. (2023). Migración, efectos sociales y culturales: discriminación y racismo. [Página Web]. México: UNAM / Coordinación de Humanidades. Recuperada el 21 de abril de 2023 de: https://www.humanidadescomunidad.unam.mx/migracion-efectos-sociales-y-culturales-discriminacion-y-racismo/ 

Vázquez, E. (2019). Guía cuaderno de trabajo de Historia de México II. México: ENP/UNAM

Actividad H5P

Instrucción para el alumno: ¡Responde con base en la siguiente actividad!